Titanlux y moralidad. El musical

Rafael Agradeno es, en nuestra humilde opinión, además de un gran artista, un escritor como la copa de un pino. Todo el que quiera acercarse a Titanlux y moralidad, puede estar completamente seguro de que saldrá beneficiado. A nosotros nos gusta muchismo, nos encanta. Por eso compartimos este estupendo artículo de Margot.

La ironía de Agredano se hace libro

“A la pintura le falta cabaret, le sobra espíritu conventual, moralidad, trascendencia y muchas éticas mal entendidas cuando no falsas”. La cita es del artículo Titanlux y moralidad que apareció en 1983 en el número cero de la revista Figura y lo firmaba Rafael Agredano (Córdoba, 1955). En el que fue su primer texto, escrito por encargo como todos los que han venido después, el artista plástico y uno de los fundadores de Figura —una revista de arte de “dudosa periodicidad”— hizo “una especie de manifiesto de cómo enfrentarse a la pintura”, en palabras de Agredano, que aún hoy sigue estudiándose en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla.

“Muy bueno no tiene que ser porque se lee muy bien y, además, se entiende”, asegura el artista, tan irónico como su obra, en alusión al lenguaje críptico que utilizan los críticos de arte. Este y otros 12 textos, publicados entre 1983 y 2010, aparecen ahora reunidos en un libro, Titanlux y moralidad. El musical, editado por Metropolisiana en su colección de ensayo El Observatorio.

El libro, que se presentará hoy en el Casino de la Exposición de Sevilla, está prologado por el escritor Alfredo Taján y ofrece una selección de artículos y textos para catálogos de arte.

“Es un libro que he tardado 30 años en escribir, sin saber que lo estaba haciendo”, apostilla el artista quien actualmente presenta la muestra Prólogos en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla. Los textos de Agredano son tan mordaces como su obra plástica, plagada de inteligentes guiños a la propia Historia del Arte. Para muestra basta el título de la serie que sirve de portada al libro: Retrato del artista como un poquito jesuita, de un trabajo de 1992 que pudo verse en la galería sevillana de Juana de Aizpuru.

“El libro, como si se tratase de un musical, tiene tres actos. El primero, El arte de la fiesta, es más social y habla de personas concretas; el segundo, Reflexiones e inflexiones de un taquígrafo bizantino, es una reflexión sobre el arte, y el tercero, Los símbolos vérité, son textos más dramatizados”, explica Manuel Ortiz, quien en 2008 puso en marcha Metropolisiana ediciones junto a Pepe Serrallé y Antonio Álvarez.

“Creo que mis textos gustan porque son elocuentes, pero entretenidos. Es el artista enfrentado a su trabajo pero desde una perspectiva cotidiana, nada teórica”, elucubra Agredano, uno de los miembros de la llamada Nueva Figuración sevillana que en los años ochenta arrasó en la escena artística del país.

“Ahora he vuelto a la pintura, utilizo los elementos más formales del género pero aplicados a la abstracción”, explica el artista quien está trabajando sobre partituras de Albéniz transcritas al braille que titula Isaac Albéniz remixed. “Para entender bien la obra tienes que ser vidente y saber leer música en braille”. Ahí queda el reto.

Fuente:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/02/15/andalucia/1329332943_479264.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: